Iza es correista
Written by danilo_3re2RJc on 02/26/2025
No es la primera vez que el señor ingeniero Leónidas Iza desea estar cerca del correísmo. Recordemos: en la elección presidencial de 2021, no apoyó la candidatura de Yaku Pérez y prefirió estar cerca de Andrés Arauz, festejando su campaña en Bolivia, junto a Evo Morales, quien, a pesar de un pronunciamiento plebiscitario, pretendió eternizarse en el poder. Si al candidato de PK lo traicionó, al parecer no tendría problema alguno, para acomodarse con la candidata del correísmo.
¿Qué es lo que realmente sucede? Ensayemos tres hipótesis. La primera, que se debe expulsar el odio de la política y superar la polarización, proponiendo que ignoremos y nos olvidemos de Correa, bajo el argumento embaucador que este no tiene vínculo alguno con su candidata. Que ella no es Correa, dice. Pero todos sabemos que Luisa González es la más cercana, sumisa e incondicional al caudillo resentido. Es más, ha dicho que será su asesor. Ha prometido autorizar el viaje de Glas hacia la impunidad. Iza nos propone regresar al autoritarismo. Nos ofrece estar cerquita de Venezuela, Nicaragua y Cuba. Volver a la vieja hacienda donde patrón es patrón.
La segunda, que entre el ingeniero Iza y el economista Correa hay semejanzas o rasgos parecidos. Ambos reniegan de la sociedad liberal. Uno y otro tienen una historia de fingimiento. El uno es cacique y el otro caudillo. Les une un fuerte resentimiento social. La simpatía con los regímenes autoritarios. El uno está convencido del comunismo indoamericano y el otro, del socialismo del siglo XXI. A los dos les repele las reglas y son proclives al abuso y la arbitrariedad. Los dos aplauden las dictaduras. El uno defiende la minería ilegal, y el otro a los grupos terroristas. Maldicen al capitalismo, pero viven la vida cómoda que les brinda el sistema que dicen detestar.
La tercera, que se trate de un fenómeno asimilable al «síndrome de Estocolmo». Aquella afección psicológica que se produce cuando la víctima de un abuso despliega vínculos de afecto y apego hacia su abusador. Sentimientos positivos. Afecto y genuflexión. No hay gobierno en toda la historia ecuatoriana que haya maltratado, humillado, ultrajado, infamado y perseguido al movimiento indígena que el régimen correista. No hay epíteto que se haya ahorrado para despreciar a la CONAIE y a los indígenas. Llegó a decir que si un indígena entre a una casa, será para el servicio doméstico. ¿No será que el señor ingeniero Iza a más de un espejismo de poder está atrapado en Estocolmo?