Cartas a Quito / 15 de octubre de 2025
Written by danilo_3re2RJc on 10/15/2025
Diálogo nacional, SI
Pensar que nuestro país puede lograr la gobernabilidad que necesita con el diálogo entre el Gobierno y la dirigencia indígena que representa a unos pocos encapuchados y violentos, como se ha demostrado en las últimas manifestaciones, a cuyo exhorto al diálogo se ha sumado de manera absurda la que yo denomino Corte de la Inconstitucionalidad, considero no es efectiva porque nuevamente no dará resultados duraderos.
La mayoría de ecuatorianos observamos, sin sorpresa pero con mucha indignación, que los dirigentes de las organizaciones campesinas y sociales, empezaron a manifestar su descontento, siempre con violencia, por la eliminación del subsidio al diésel, luego sin conocer los estudios y la información que les motiva, han incrementado sus “demandas” muy diversas que evidencian su falta de seriedad o que son instrumentos de otros intereses ajenos a los de sus comunidades, y que abiertamente no buscan el desarrollo ordenado del país.
Organizar y ejecutar un diálogo nacional con todos los sectores para buscar soluciones a problemas tan graves, que se han postergado por años, como la salud, educación, seguridad, trabajo, subsidios, exoneraciones, inversión privada, minería ilegal y crimen organizado, la modernización de la matriz productiva, para mirar a nuestro país en los próximos 30 años, debe realizarse en lugar de solamente promover el diálogo con la dirigencia indígena.
Representantes de la academia, el empresariado, las iglesias, los medios de comunicación, los trabajadores, los indígenas y de las organizaciones sociales, la comunidad internacional y otros sectores convocados por el Gobierno, sin exclusiones, deben tratar una agenda básica contando con información validada para asegurar un análisis sincero y la búsqueda de soluciones duraderas que consten en un plan de acción transparente y medible. Una minoría que solo plantea imposiciones, muchas de ellas absurdas, no debe paralizar nuestro país. No deben volver las paralizaciones violentas, que afectan a los más pobres sin resolver sus problemas.
Mario Andrade Trujillo
El origen de la fotografía: un viaje a través del tiempo y la luz
La fotografía, ese arte de capturar la luz para inmortalizar momentos, paisajes, rostros y emociones, tiene un origen fascinante que se remonta al siglo XIX. Hoy, cuando tomar una foto está al alcance de un clic en nuestros teléfonos inteligentes, pocos recuerdan que su nacimiento fue una mezcla de ciencia, paciencia y pasión por descubrir. De la cámara oscura al primer negativo.- La historia comienza con la cámara oscura, un principio óptico conocido desde la antigüedad por filósofos como Aristóteles y más adelante por científicos islámicos como Alhacén. Este dispositivo proyectaba imágenes invertidas del exterior a través de un pequeño orificio, pero sin posibilidad de fijarlas. Fue recién en el siglo XIX cuando se dio el salto hacia la fotografía moderna. En 1826, el francés Joseph Nicéphore Niépce, logró la primera imagen permanente utilizando una placa de peltre cubierta con betún de Judea. La fotografía, titulada “Vista desde la ventana en Le Gras”, requirió ocho horas de exposición solar. Daguerrotipo: el primer método comercial.- Niépce se asoció con Louis Daguerre, quien perfeccionó el proceso y presentó al mundo el daguerrotipo en 1839. Este sistema utilizaba placas de cobre recubiertas con plata y vapor de yodo, que al ser expuestas a la luz y luego tratadas con mercurio, revelaban una imagen sorprendentemente detallada. El daguerrotipo fue celebrado como un milagro científico y artístico, marcando el inicio oficial de la fotografía como la conocemos. El negativo y la democratización de la imagen. Casi en paralelo, en Inglaterra, William Henry Fox Talbot desarrolla un sistema distinto basado en negativos sobre papel: el calotipo. Este método permitía realizar múltiples copias a partir de un solo negativo, sembrando la semilla para la fotografía moderna y su difusión masiva. Más adelante, con la invención del rollo fotográfico por George Eastman, fundador de Kodak, en 1888, la fotografía salió de los laboratorios y llegó a las manos del público. Su lema “Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto”, resumía la revolución en marcha. De la imagen química al mundo digital.- Durante más de un siglo, la fotografía se basó en procesos químicos, hasta que a finales del siglo XX, la fotografía digital cambió el juego para siempre. La captura mediante sensores electrónicos permitió editar, compartir y almacenar imágenes con una facilidad antes impensable. Hoy, en un mundo hiperconectado y visual, la fotografía sigue evolucionando, pero su origen sigue siendo un testimonio de la curiosidad humana y del deseo por detener el tiempo. Conclusión.- Desde una placa de peltre en la Francia del siglo XIX hasta los megapíxeles de un celular moderno, la fotografía ha recorrido un largo camino. Es arte, memoria, evidencia, expresión. Y en cada clic, aún resuena el eco de aquellos pioneros que soñaron con atrapar la luz. ¡Y el tiempo sigue su marcha..!
Elio Roberto Ortega Icaza