Gracias Selección
Written by danilo_3re2RJc on 09/15/2025
Que grato sumarnos al rotundo éxito que celebra nuestro país. La selección nacional de fútbol, integrada por deportistas de enorme calidad, que han destacado en grandes equipos de otros países y continentes, muchos poseedores de galardones alcanzados en importantes ligas y torneos continentales, nos dan ejemplo de patriotismo, al animar su grandeza deportiva, con los latidos de sus corazones que impulsan, con orgullo y total entrega, la sangre que alimenta sus cuerpos y almas y reverbera el sentimiento de gratitud y triunfalismo de todo un pueblo al que hace olvidar, llenándolo momentáneamente de gloria, todos los momentos críticos que a diario lo agobian.
Este equipo nacional, que fue formado en el inicio por un gran entrenador, el profesor argentino Gustavo Alfaro, contó posteriormente con la dirección técnica del español Félix Sánchez Bas, que se sobrepuso a una sanción que nació en los escritorios de la CONMEBOL FIFA, por presión de dirigentes del fútbol chileno, que aspiraban a que se castigue al Ecuador con la eliminación de su clasificación al mundial, para que el equipo araucano ocupe ese lugar. No se concretó esa nada grata solicitud, pero la sanción fue cambiada con la deducción de tres puntos a la selección ecuatoriana en la participación en las siguientes eliminatorias sudamericanas. Fue un golpe bajo, originado en un escándalo por la inscripción irregular de un futbolista, cuya partida de nacimiento se adulteró. Una investigación prolongada del suceso dejó al descubierto el hecho vergonzoso de una irresponsabilidad dirigencial.
El castigo proyectaba efectos devastadores, pues tres puntos menos podían significar la diferencia entre clasificar o no al mundial. Se había gestado una situación injusta para los jugadores y para la afición.
El malestar creado por la penalidad, en lugar de minar la voluntad de los futbolistas, se transformó en poderoso estímulo y Sánchez Bas, con un discurso estimulante, llevó al grupo a conseguir valiosos puntos que lo colocaban en sitiales de probable clasificación. Advino entonces la dirección del argentino Sebastián Beccacece, que mantuvo el mensaje de orgullo y resiliencia “si desean llegar al mundial, el camino es el rendimiento, la convicción y la fortaleza que demuestren en canchas locales y extranjeras”. La entrega de los seleccionados fue generosa, valiente y total. A cada partido lo enfrentaron como si se tratara de una final. Hicieron respetar la localía y consiguieron puntos de visitante. La defensa del equipo fue considerada como la más eficiente del torneo, el medio campo cumplidor y funcional; la delantera inefectiva. Los contrarios no metían goles, pero la Tricolor tampoco tenía goleadores. Muchos encuentros empataron, otros ganaron con cifras mínimas, pero el equipo avanzaba. Aparecieron críticas al director técnico por no dar oportunidad a delanteros que anotaban en el torneo local, por colocar en su lugar a muchachos inexpertos y por modificar alineaciones por sugerencia de algunos directivos. Pero ha tenido el mérito de incrementar el número de debutantes jóvenes, calificados e irreverentes, que no desentonaron con el rendimiento del equipo.
La conjunción de técnico y jugadores consiguió un resultado histórico: terminó, a pesar de los tres puntos en contra, con que comenzó las eliminatorias, en un excelente segundo lugar y, en el último partido, venció al campeón mundial reinante, Argentina. Evidentemente, los números dejaron un claro contraste entre lo defensivo y lo ofensivo.
En el total de 18 partidos, la Tri sumó 29 puntos efectivos, con la aclaración que comenzó la clasificación con -3, por la ya mencionada sanción impuesta por el Tribunal de Apelaciones del Deporte (TAS); sin ese recorte hubiera hecho 32.
El segundo lugar alcanzado, bajo la dirección de Beccacece, fue producto de 8 triunfos (Uruguay, Bolivia (2), Chile, Perú, Colombia, Venezuela y Argentina). Dividió puntos tras 8 empates (Venezuela, Paraguay (2), Chile, Brasil (2) y Perú. Fue la selección menos derrotada, únicamente en dos ocasiones (Argentina y Brasil). Junto a Paraguay, la menos efectiva, pues marcó únicamente 14 goles. Dejó atrás a grandes selecciones (Uruguay, Brasil, Colombia y Paraguay).
La selección ecuatoriana dio un salto decisivo en el ranking de la FIFA de septiembre. Si el inicio fue dubitativo, con una carga humillante, el Ecuador culminó con gloria esta gesta épica.
Gracias Selección por borrar, con su extraordinaria actuación, el desprestigio internacional que el desatino dirigencial ocasionó manchando el nombre de la patria. El país anhela que, en el mundial a realizarse en México, EE. UU. y Canadá, nuestro equipo nacional tenga un muy buen rendimiento y que, para lograrlo, el gran plantel que posee, esté respaldado por un Beccacece más maduro que, independiente de presiones externas, potencie la ofensiva con goleadores del torneo nacional o del extranjero y que no repita experimentos improductivos, que sobran en esta fase.
Estamos seguros de que nuestros excelentes atletas continuarán engrandeciendo el nombre de Ecuador. ¡Gracias, campeones!