De los libros de texto a las plataformas digitales
Written by danilo_3re2RJc on 02/24/2026
En el siglo XXI asistimos a una revolución silenciosa: el cambio de paradigma en la educación, de la mano de las tecnologías emergentes.
Los sistemas educativos -junto a la economía, la política, la cultura, el ambiente, la justicia y el trabajo- dan giros espectaculares, mediante la utilización de la Internet y sus aplicaciones. La escuela, antes reducto de un modelo tradicional de enseñanza, en las cuatro paredes de un aula, es el centro de atención de investigadores, pedagogos, psicólogos, programadores y diseñadores gráficos, ante la irrupción de plataformas digitales, donde los profesores tienen nuevos roles y funciones.
En este contexto inédito en la historia de la educación, los textos escolares afrontan cambios notables.
La resistencia no sirvió
Los libros de texto -considerados como recursos esenciales del proceso de enseñanza y aprendizaje- ingresaron a las nuevas corrientes tecnológicas por necesidad, novelería y urgencia. Las presiones del entorno -en especial de padres de familia y de los propios estudiantes- contribuyeron a que los docentes y la estructura escolar, modificaran sus actitudes y prácticas. La resistencia no sirvió, y la obligación hizo posible que las tecnologías llegaran a las aulas, pese a los problemas de conectividad, la falta de preparación de los docentes y el equipamiento débil.
A lo anterior se añaden la ausencia de políticas educativas públicas en los ámbitos digitales, la falta de decisión política y financiamiento, y sistemas articulados de formación de docentes digitales en las diferentes universidades.
Una constatación
Los libros de texto se han transformado. Basta revisar los textos didácticos antes de la pandemia y los que circulan hoy. La mayoría tiene links o vínculos con plataformas, videos, audios, hipertexto y acceso a redes sociales, más inteligencia artificial y robótica. La digitalización, la gamificación y la datificación de las experiencias pedagógicas han dado valor agregado al ejercicio docente.
Pese a lo anterior, se observa que los cambios en los libros de texto en Ecuador han respondido a una demanda creciente de tecnologías aplicadas a la educación, pero con debilidades -en algunos casos- en los campos de la pedagogía y la didáctica, porque los productos han obedecido a lógicas comerciales y no académicas.
Modelos de libros de textos
Existen tres modelos de gestión de los libros de texto: 1) cuando el Estado redacta, imprime y distribuye libros didácticos gratuitos; 2) cuando el Estado adquiere en el mercado los libros de texto, a altos costos; y 3) cuando el Estado modela la oferta de libros escolares, mediante concursos y licitaciones.
México fue el pionero en proveer libros gratuitos a sus ciudadanos. Ecuador optó por el tercer modelo, que funcionó en acuerdo con empresas editoriales de prestigio, y sistemas de evaluación en el que participaron las universidades. Uruguay, Plan Ceibal,es el país más avanzado en América Latina en cuanto al uso de tecnologías en las aulas, porque garantiza la conectividad total, la dotación de computadoras y el manejo de textos escolares en plataformas.
Nueva cultura digital
Cualquier modelo es pertinente, siempre y cuando los textos escolares respondan a políticas educativas públicas, con soporte financiero, veedurías pedagógicas, evaluaciones periódicas, formación de docentes, y coherencia curricular mediante ecosistemas de recursos didácticos activos, de acuerdo a estándares de calidad, que miren al futuro y recuperen las experiencias del pasado.
La adopción progresiva de una nueva cultura digital es pertinente, y no solo el uso de herramientas digitales. En otros términos, es necesario insistir en el cambio de mentalidad, trabajar en la formación de docentes digitales, modificar la escuela -del sistema tradicional a otro innovador-, y transformar los textos escolares -de corte conductista a otro constructivista-, con énfasis en las dimensiones pedagógicas inspiradas en el pensamiento crítico.