Otra victoria para Noboa
Written by danilo_3re2RJc on 10/25/2025
Sin hacer concesiones, el presidente Noboa y su gobierno ganaron la apuesta, la Conaie y sus organizaciones resistieron menos que el Estado. Por momentos parecía que todos dormían: no había fuerza pública, no había manifestantes, no había tráfico, no había actividad comercial… pero cuando despertaban el dinosaurio todavía estaba allí.
No hay, propiamente, victoria o derrota porque el problema no ha sido tocado. La población indígena sigue con sus resentimientos, su pobreza, sus líderes y sus infiltrados; el gobierno sigue con su relato, pero sin proyecto; los ciudadanos siguen como víctimas de los desacuerdos, los infiltrados, la inoperancia de la política; sabe que algún día se repetirá la pesadilla.
El fin del paro debe conducir al análisis de fondo de los problemas de las comunidades indígenas y a la exploración de soluciones eficaces para evitar brotes de racismo y ruptura social. La izquierda está agitando el resentimiento y la violencia para destruir los Estados nacionales.
El fin del paro le da al presidente la oportunidad de diseñar un proyecto de largo plazo como hacen los estadistas, creando, por ejemplo, un fondo con recursos de la producción minera para redimir a la población indígena y pagar así, en 15 o 20 años, esa deuda social de la que nadie ha querido hacerse cargo.
La minería, a la que se oponen las dirigencias, podría ofrecer a los indígenas y campesinos educación y salud; caminos, técnicas agrícolas y mercados; semillas, crédito y un programa de becas para jóvenes indígenas que sean educadores, médicos, ingenieros, técnicos agropecuarios.
Un proyecto de ese calado le daría al presidente talla internacional y nos permitiría superar la amargura de una historia que se repite irremediablemente en cada gobierno. Para construir tal proyecto, el presidente podría identificar un líder indígena que quiera cambiar la historia. Juntos podrían liberar a las comunidades indígenas de los infiltrados y los prejuicios de la izquierda internacional.