El que tiene autoestima no se destruye
Written by danilo_3re2RJc on 05/02/2026
La autoestima influye en nuestras decisiones diarias, en la forma de relacionarnos con el cuerpo, con los demás y con aquello que elegimos para calmarnos o para crecer.
Vivimos en una época en la que muchas personas intentan llenar vacíos con cosas que alivian por un momento, pero que terminan dañando con el tiempo. Algunos caen en excesos, otros en hábitos que lastiman su salud, otros en relaciones que desgastan, y otros en apariencias que no reflejan lo que realmente sienten. Detrás de muchas conductas que nos dañan suele existir una raíz invisible: no reconocernos valiosos.
Quien no se valora con facilidad acepta lo que no le conviene, tolera lo que lo hiere, consume lo que lo enferma, se queda donde no lo respetan, se descuida porque, en el fondo, siente que merece poco. La autoestima no es arrogancia ni orgullo vacío, tampoco es creerse más que nadie, es algo mucho más sano: reconocer el propio valor y entender que la vida, el cuerpo y el alma merecen cuidado.
Un día iba manejando y pensé: ¿qué me detiene aquí? Y muchas veces la respuesta no está afuera, sino adentro. A veces lo que más nos limita somos nosotros mismos: no saber poner límites, no aprender a decir no, no ejercer autocontrol, seguir postergando lo importante. La vida tiene un tiempo limitado para todos, demasiado valioso para desperdiciarlo. Muchas adicciones no solo dañan la salud; también roban horas, energía, oportunidades y años que ya no vuelven.
A veces pedir ayuda, orar o guardar silencio frente a Dios no es debilidad, es un vínculo más allá del conocimiento humano. Es reconocer una verdad más grande que uno mismo, rendirse al amor que restaura y aceptar que no todo se puede cargar solo.
Tal vez hoy no necesitas cambiarlo todo, tal vez necesitas algo más simple: soltar aquello que te apaga y volver a lo que te hace bien. Porque el que tiene autoestima no se destruye. Se cuida, se levanta y sigue adelante.