Por qué Si; por qué No
Written by danilo_3re2RJc on 11/10/2025
A pocos días de concurrir a las urnas a depositar nuestro voto afirmativo o negativo, en las tres preguntas del referéndum y en la consulta popular, planteadas por el ejecutivo, es pertinente efectuar un análisis detenido de las circunstancias que rodean a estas posibles respuestas, desde luego, dentro del plano democrático en el que nos desenvolvemos.
Con respecto a la primera pregunta del referéndum debemos señalar que muchos intelectuales de valiosa trayectoria, entre los cuales se destaca el nombre del escritor y filósofo Simón Espinosa, expresaban su inconformidad con la Constitución elaborada en Montecristi en el 2008. El tiempo les ha dado la razón, pues el acontecer nacional se ha plagado de violencia, corrupción e injusticia amparadas en el texto constitucional. Las calles del Ecuador se han teñido con la sangre de los asesinados por sicarios profesionales, muchos menores de edad. Estos execrables sucesos son consecuencia de la invasión que sufre nuestro país por cárteles y mafias internacionales, que ante la lucha antidroga en que se empeñaron gobiernos de naciones vecinas, encontraron como vía alternativa, a nuestro territorio, como el más propicio, para prolongar e incrementar sus acciones ilícitas, pues en estos lares los controles son débiles, la moneda utilizada es el dólar, y se permite un ingreso indiscriminado de extranjeros indeseables, entre ellos traficantes, ladrones , asesinos de diversos países y distintos continentes, permitidos por la Constitución del 2008.
La lucha intestina entre cárteles, por dominar el tráfico de drogas, en nuestro medio, es incesante y permanente, son poderosas bandas internacionales, muy bien equipadas y poseedoras de muchísimo dinero. Abundan los muertos de uno y otro lado, desgraciadamente en los ataques, con frecuencia, recibe proyectiles mortales gente inocente. Pese a la decisión de las fuerzas del orden, las masacres son imparables y para eliminarlas es necesario el apoyo internacional que potencialice la defensa. Esas situaciones han determinado que se consulte “es indispensable eliminar la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares”…..por la seguridad nacional, la respuesta debe ser SI.
La segunda pregunta del referéndum plantea la posibilidad de “eliminar la obligación del Estado de asignar recursos del Presupuesto General del Estado a las organizaciones políticas”….. estos recursos estaban destinados a fortalecer a los partidos políticos, financiando cursos de capacitación adoctrinamiento y cultura política. Hubo partidos que cumplían con este cometido, pero en la actualidad ninguno lo hace. Es dinero que se utiliza en finalidades diferentes, por ello consideramos al SI como respuesta adecuada.
La tercera pregunta del referéndum consultará a los votantes si “están de acuerdo con reducir el número de asambleistas”…considero que, un menor número de asambleístas, dará mayor desenvolvimiento al parlamento y permitirá que participen activamente más parlamentarios, pues en la actualidad, son escasos los que presentan proyectos o los discuten, muchos no actúan, ni aportan al funcionamiento legislativo. Por lo mencionado, la respuesta será SI.
El presidente Noboa convocó a una “consulta popular para decidir si se conforma una asamblea constituyente que redacte una Carta Magna, con miras a endurecer su guerra contra el crimen organizado”
Es una consulta necesaria, pues nos rige la Constitución del 2008, redactada por Correa, sus adláteres y consultores españoles (que también participaron en las redacciones de las constituciones de Venezuela y de Bolivia). Esa constitución del siglo XXI, que “iba a durar 300 años”, debe ser cambiada por una nueva que permita el mejoramiento del sistema democrático, modifique el Código de la Democracia, estructure partidos políticos serios, en un número pequeño y no dé paso a la existencia de movimientos tránsfugas en cantidades exorbitantes (hoy superan los 200)
La asamblea constituyente puede ser una excelente oportunidad para enderezar al país: eliminar el quinto poder, el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), entidad de escandalosa y desprestigiada existencia, cuyos 7 integrantes, utilizados con fines políticos, tienen la enorme responsabilidad de nominar a superintendentes, a funcionarios del Consejo de la Judicatura, a fiscales.
Entre las múltiples esperanzas que alimenta la asamblea está la recuperación de la integridad y de imparcialidad de la justicia a todo nivel, para evitar que los delincuentes sean liberados antes de ser juzgados. El texto constitucional defiende a la delincuencia, la encubre. Los Jueces y los fiscales no están obligados a imponer la prisión preventiva, ni siquiera en casos flagrantes de alta peligrosidad; muchos sicarios, extorsionadores o secuestradores, han sido liberados a cambio del pago de coimas a jueces o fiscales, que les ponen medidas alternativas y nadie puede protestar.
Es necesaria la modernización del Código de trabajo, el establecimiento del Sistema Nacional de Salud, la restructuración del IESS, mediante la separación del seguro de pensiones, del de salud.
Mejorar la educación mediante la utilización de la informática, que permita llevar a distintos grupos estudiantiles las clases de un profesor, en aquellos lugares en que la carencia de docentes sea evidente.
Es indispensable legislar y elaborar medidas necesarias para evitar que grupos minoritatios, empujados por políticos perversos siembren el caos a nivel nacional.
La clase política debe madurar y entender que el futuro del país necesita acuerdos patrióticos que permitan progresar y no retroceder. Los ciudadanos conscientes y preparados tienen que ser activos y defender la cultura democrática, rechazar la corrupción y no dejar los espacios que, siendo minoría, los ocupan los activistas profesionales.
Así como se avizoran oportunidades, también percibimos riesgos. Todas las expectativas de cambio positivo pueden truncarse si en lugar del SI, triunfa el NO, en la consulta, o si aprobada la conformación de la asamblea constituyente, esta se integra con una mayoría correista que se esforzará por mantener la vigencia de la Constitución del 2008, para mantener la posibilidad de lograr su objetivo de ensueño: alcanzar la impunidad de sus líderes condenados por corruptos.