Pavel Éguez: arte y grito
Written by danilo_3re2RJc on 11/20/2025
El artista ecuatoriano Pavel Éguez presenta al público un nuevo libro, que recoge en la colección “Diálogo” ochenta interpretaciones en óleo sobre papel realizadas a partir de la serie “Los desastres de la guerra” de Francisco José de Goya y Lucientes (España, 1746–1828), uno de los artistas más destacados de la humanidad.
Éguez y Goya se encuentran a través de una conversación estética de gran significación, que recupera las denuncias contra la guerra y sus horrores -la violencia, la barbarie y la degradación- que, antes como hoy, están presentes en los escenarios de la historia humana.
Este diálogo “de las formas vivas” no se queda en las denuncias. La pretensión de Éguez es “estudiar a Goya, acercarse a su legado, comprenderlo y prolongar su vigencia, porque cada nueva mirada revela un mensaje cada vez más urgente: detener la violencia y buscar una sociedad de paz”.
El contenido de esta obra incluye interesantes retazos de la muestra, con comentarios de ilustres críticos: Encuentro Goya-Éguez, diálogo de las formas vivas; Los desastres de la guerra; El arte es la herida más cercana a la guerra; Más desastres de la guerra; Un juego con espejos se desplazan; Diálogo, un alegato por la paz; Goya en el trazo de Éguez, las guerras distintas y sus desastres iguales; Diálogo Goya-Éguez, los horrores de la guerra; y, Diálogo de las formas vivas.
Éguez conecta de una manera patética y conmovedora el arte con la reivindicación social, como lo hizo a su tiempo Goya -pintor y grabador español-, cuyo arte pasó a formar parte del imaginario colectivo al conjugar el romanticismo, el impresionismo, el expresionismo e, incluso, el surrealismo en los que primó lo grotesco y desmesurado.
El arte goyesco fue uno de los puntos de inflexión que, en los siglos XVIII y XIX, anunció la pintura contemporánea, como precursor de vanguardias pictóricas de los siglos XX y XXI. Pavel Éguez recoge ese legado estético y extrapola su esencia, como vehículo para construir un mensaje moral de dimensiones planetarias.
“Los desastres de la guerra”, de Goya, equivalen a un reportaje de las atrocidades cometidas por feroces criminales, en composiciones donde víctimas y victimarios enlazan la impunidad y el heroísmo mediante trazos negros, que reproducen la monstruosidad del mal y sus pesadillas.
Las interpretaciones de Pavel Éguez -pintor, dibujante y muralista- conmueven al público, porque retratan realidades cercanas que invitan no solo a la reflexión, sino a opciones comprometidas con los que sufren, y que perviven en nuestros sentimientos.
El talento -unido a la sensibilidad de Éguez- constituye un verdadero grito, que Avelina Lésper destaca:
“Pavel Égüez tiene una trayectoria artística, humanista y solidaria. Para él pintar, dibujar y crear es una forma de propiciar una toma de consciencia, de hacer del arte parte de una utopía que impulsa al espectador a pensar y actuar. Su obra ha desarrollado un lenguaje pictórico para decir, mostrar, denunciar y evidenciar. Cautiva por su síntesis y contundencia, porque está dirigida con ideas claras, con un impulso urgente de manifestarse por los que no pueden hacerlo. Estamos ante la pintura que está inmersa en la historia convulsa, que nos va a decir lo que otros tratan de silenciar.”