Cartas a Quito / 27 de abril de 2026
Written by danilo_3re2RJc on 04/27/2026
¿Y los jubilados?
Los jubilados a menudo nos preguntamos: ¿Hasta cuándo tenemos que esperar, como si fuera una limosna, el incremento real y equitativo de sus pensiones?, habida cuenta de que somos una de las clases más vulnerables y, por ende, las que más necesitamos? No se trata de una “caridad” sino, obviamente, de un acto de justicia y reconocimiento; pues, a no dudarlo, fuimos los adultos mayores los que, superando dificultades, acudimos a consignar nuestro voto, otogándole el triunfo al actual gobernante y su “comitiva” quienes, penosamente, han olvidado sus ofertas de campaña.
Los adultos mayores siempre hemos sido relegados por los gobiernos de turno pero, en éste, albergábamos la esperanza de que nuestras condiciones mejorarían y las pensiones jubilares superarían a los $3 y $4 dólares a los que nos tienen acostumbrados y que, por cierto, constituyen una burla; tomando en cuenta que, a cierta edad, las enfermedades nos agobian; los dispensarios médicos del IESS resultan insuficientes para cubrir estas demandas, hay una evidente carencia de medicinas y los equipos son insuficientes; algunas de sus infraestructuras son deplorables y los especialistas resultan insuficientes y a veces ineficientes. ¿Qué nos queda entonces? Sino recurrir a la medicina privada que, para variar, nos cuesta “un ojo de la cara”, porque actualmente enfermarse, constituye verdaderamente un lujo. Eso sin contar con la alimentación, la vivienda, el vestido, los servicios básicos, etc etc. cuyos costos se elevan día a día y no hay control ni dinero que alcance.
Los gobernantes y políticos deberían ser más empáticos y pensar en sus padres, abuelos y más parientes, incluso, en que ellos mismo están caminando a viejos… ¿O será que ellos ya tienen su futuro asegurado?
Confiamos en que este clamoroso pedido que representa el sentir de un gran porcentaje de ecuatorianos, llegue a oídos y ablande el corazón de todos y cada uno de los involucrados y que la respuesta sea positiva y urgente.
FABIOLA CARRERA ALEMÁN (Maestra jubilada)