El problema del IESS no tiene solución
Written by danilo_3re2RJc on 05/23/2026
Años atrás un candidato a la presidencia se levantó a la tercera pregunta de la entrevista; intrigado, le pregunté cuál era el peligro que le había espantado. Si me preguntan ¿pagará usted la deuda del Estado al IESS? yo solo pierdo, contestó; si contesto que pagaré la deuda, pronto quedaré por mentiroso porque eso no es posible, si contesto que no pagaré, pierdo la elección.
Es lo más sincero que he escuchado a un candidato, todos los demás mienten. En lugar de resolver el problema los políticos lo agravan: toman el dinero del IESS a cambio de papeles; saludando con sombrero ajeno, cargan al IESS responsabilidades que no tienen los afiliados y convierten la institución en agencia de empleo.
Otros factores que contribuyen a la desgracia del IESS son la corrupción, la reducción del empleo formal, el envejecimiento de la población, la mala calidad de sus servicios, la pésima administración de los gobiernos y la triste representación de los delegados de trabajadores y empleadores.
Los ciudadanos conscientes saben que no se resolverá el problema en manos de políticos populistas de izquierda o derecha porque prefieren mentir, pasar como gato sobre brasas y dejar el problema para el siguiente. Saben que la solución significará incrementar, aportes, aplazar la jubilación, congelar las pensiones, devolver al Estado las cargas endosadas por demagogia, desterrar la corrupción y quitarle al Estado la administración.
Se trata de una operación de alto riesgo político; la sociedad castigaría al político que tuviera la intención seria de afrontar el problema a fondo. Los ciudadanos prefieren vivir engañados por falsos protectores y falsos dirigentes que niegan el problema o plantean, con mala fe, soluciones falsas.
Hasta que nuestros políticos merezcan el calificativo de estadistas y los economistas vayan más allá de los números, no tendremos soluciones, pero debemos continuar debatiendo el tema hasta que los ciudadanos entiendan que se avecina una tragedia.