Cartas a Quito / 13 de mayo de 2026
Written by danilo_3re2RJc on 05/13/2026
Velocidad, variable mágica en la tarifa del transporte
El estudio está dirigido al transporte público de pasajeros: bus interprovincial, bus intraprovincial, bus intracantonal (urbano y rural), cuya tarifa del pasaje es la suma del costo del trasportista para dar el servicio más una justa utilidad (Tarifa = costo + utilidad). La velocidad de recorrido hace variar al costo y particulariza la tarifa de cada bus (bus interprovincial mayor velocidad, bus interparroquial urbano menor velocidad, velocidad intermedia en los buses intercantonal e interparroquial rural.
Considerando que, la unidad de recorrido es la vuelta y la de tiempo la hora, el costo del transportista es el producto del costo hora vehículo (CHV) y del tiempo que se demora en dar la vuelta (parte de A, regresa a A), dividido por la demanda de pasajeros en la vuelta. Variables que hacen que el pasaje sea especifico (Costo = CHV x Tv / D).
El CHV es fácil de obtener, sin embargo, constituye la manzana de la discordia entre transportistas y autoridades. Su estructura está compuesta por los costos de: inversión, operación y administración, el costo de operación es el más pesado, representa el 82% del CHV. está compuesto por los costos de: mantenimiento, combustible y personal operador. El costo del combustible resulta del producto consumo por hora (Gln/h) y precio actualizado del galón de diésel ($/Gln), el consumo, es el problema, se debe obtener de estadísticas del operador y, a falta, del cálculo relacionado entre potencia del motor y condiciones de trabajo (velocidad), a mayor potencia mayor consumo y a mayor velocidad menor consumo, a mayor precio del diésel mayor costo del combustible.
El costo del mantenimiento se obtiene de la aplicación del programa de mantenimiento que el transportista recibe del proveedor el momento de la venta, mismo que está en función de los kilómetros recorridos, cuyo costo está en $/Km, para transformar en $/hora como se necesita, hay que multiplicar por la velocidad (Km/h), a mayor velocidad mayor costo de mantenimiento, a mayor precio de los repuestos mayor costo de mantenimiento. El sueldo del conductor y ayudante es asignado por cada operador, el mínimo debe ser el de la tabla salarial vigente. La velocidad es la variable mágica de la tarifa del transporte.
Marco A. Zurita Ríos
Venganza o libertad: la decisión que define el rumbo de una sociedad
La venganza suele disfrazarse de justicia cuando la herida aún está fresca. En medio del dolor, aparece como una forma de compensar lo sufrido, como si devolver el daño pudiera restablecer el equilibrio emocional. Sin embargo, esa percepción es profundamente engañosa. En realidad, cada intento de revancha prolonga el vínculo con aquello que causó el sufrimiento, manteniendo abierta una herida que necesita cerrarse.
Actuar desde la rabia no libera, sino que encadena. Lejos de aliviar, el resentimiento se intensifica con el tiempo, alimentándose de pensamientos recurrentes y emociones no resueltas. Quien decide vengarse no solo invierte energía en el otro, sino que también sacrifica su propia tranquilidad. La mente se ocupa en revivir el agravio, mientras la paz interior se vuelve cada vez más lejana.
En este punto, la reflexión adquiere un matiz social ineludible: cuando la venganza se normaliza, no solo se deterioran las relaciones individuales, sino también el tejido colectivo. Una sociedad que responde al daño con más daño corre el riesgo de perpetuar ciclos de violencia que se heredan, se imitan y se justifican. Por el contrario, optar por la conciencia y la contención emocional fortalece la convivencia y promueve una cultura de respeto.
Frente a este escenario, el perdón surge como una alternativa poderosa, aunque muchas veces malinterpretada. Perdonar no implica justificar lo ocurrido ni minimizar el daño recibido. Se trata, más bien, de una decisión consciente de no permitir que ese hecho continúe gobernando la vida personal. Es un acto de liberación, una forma de soltar una carga que no corresponde llevar indefinidamente.
Elegir sanar exige fortaleza. Implica detenerse antes de reaccionar, observar las emociones y comprender que cada acción tiene consecuencias más allá del momento inmediato. La verdadera madurez emocional no se demuestra en la capacidad de responder con agresión, sino en la habilidad de actuar con conciencia, incluso en medio del dolor.
Al final, lo que define a una persona no es lo que le hicieron, sino cómo decide enfrentar esa experiencia. Convertir el sufrimiento en aprendizaje fortalece el carácter; en cambio, responder con odio solo perpetúa el ciclo de daño. Apostar por la paz interior no es debilidad, sino una forma de resistencia silenciosa.
En un mundo donde la reacción inmediata parece imponerse, detenerse a reflexionar es un acto de sabiduría. Sanar siempre será más difícil que vengarse, pero también será, sin duda, el camino más liberador.
Elio Roberto Ortega Icaza