Cartas a Quito / 21 de mayo de 2026
Written by danilo_3re2RJc on 05/21/2026
Cuando la primavera llegue
Vamos a prepararnos para recibir a los ochenta años, la llegada de la primavera. El inicio de la estación cálida, tras el invierno. Estación de renovación, de alegría y de un nuevo comienzo en la vida personal. El florecimiento del amor y la pasión.
El cambio de estación, del frio al inicio de días más largos, sol y temperaturas agradables. Renovación y vida o sea el florecimiento, crecimiento y el despertar de las emociones íntimas, viendo florecer mi espíritu y la naturaleza misma. Sentirse rejuvenecido, feliz. con más energía y pasión. Dejando que los achaques de los años anteriores no interrumpan en ese camino y en esa aventura de encontrarse a si mismo y de permitirte disfrutar, sin prejuicio alguno, vestirte como te sientas bien, de salir a bailar, tomarse una copa del mejor coctel y riéndote, rodeado de tus amigos (as), de las cosas más simples de la vida. Haciendo que cada dia sea inolvidable, haciendo el camino de retorno, lleno de emociones y para el final de nuestra existencia, nos encuentre alegres, aunque sea en la cama de un hospital.
Y para aquel que su metabolismo y su mente haya perdido su horizonte, debe salir, para que aunque aparentemente no entiende, pueda que su ser interior, su espíritu, se alimente de esa compañía. No esconderlo porque hace cosas que no se ve bien. No, cuidarlo con alguien y estará bien acompañado con los amigos, aunque inmutable su ser exterior no exprese satisfacción alguna. Ese canto de las aves de la nueva primavera serán un canto a la vida. Para cada dia elevar una oración (no importa la religión o culto que profeses). Lo importante es agradecerle a Dios, al Universo por habernos permitido regalarnos la vida y ser herederos de todo lo creado; que fue hecho para que cada dia tenga un amanecer de luz y que cuando venga la noche te alumbres con una tenue luz de la luna y las estrellas desde las distancias lejanas de la galaxia.
Vamos a florecer en nuestros pensamientos, en nuestros conocimientos, en nuestra experiencia, en nuestros sentimientos, en un nuevo estilo de vida y vamos ver florecer los talentos y dejar de cohibirnos de la opinión de la gente Por el contrario, nosotros con nuestra forma de ser, nos vamos a reírnos de la gente que vive apresurada porque tiene que cumplir con el tiempo de trabajo y no tiene tiempo para vivir. Les vamos a enseñar cómo se debe vivir y gozar de los bienes que Dios nos ha dado. El amor. El amar a Dios como a ti mismo
Lionel Efraín Romero Reyes