La evanescente verdad
Written by danilo_3re2RJc on 05/30/2026
En su mensaje de la semana pasada el presidente Daniel Noboa se mantuvo fiel a su estilo: parco, duro, indescifrable. Mensaje corto, mitad discurso mitad videos, duro con sus adversarios, indescifrable para la vieja política que tenía como referentes la verdad y un proyecto nacional.
Muchas cifras y muchos videos tienen ventajas y desventajas. El mérito de las cifras es que parece que dicen la verdad, aunque no siempre coinciden con ella. La virtud de los videos es que alivian el discurso tornándolo menos aburrido, pero le dan un carácter publicitario y desdibujan el talante personal del informe.
La enemistad de la política y las redes sociales con la verdad ha obligado a crear una nueva disciplina, el periodismo de verificación. Las verificadoras son las que diluyen la aparente solidez de las cifras entregadas en el mensaje. Ecuador chequea nos muestra que algunas cifras son ciertas, pero otras son imprecisas, engañosas, falsas o no son verificables.
El presiente se mantiene fiel a la polarización, es duro con los enemigos, aunque no son claramente identificados. El receptor del mensaje elegirá quién es el enemigo. La polarización cubre necesidades electorales, pero si el presidente acusa bajas en la calificación de su gestión y en la confianza, la polarización atrae una mitad y aleja a la otra mitad de los ciudadanos.
El presidente se describió como indescifrable para la vieja política y tiene razón. La vieja política se basaba en la verdad y la transparencia y tenía como clave un proyecto nacional que señala el objetivo común e inspira a los ciudadanos. La nueva política se basa en relatos, en apariencia y voluntad de poder.
El mensaje presidencial puso énfasis en la macroeconomía y las finanzas que muestran buenas cifras. El problema del gobierno es que ese éxito macroeconómico no llega a la gente que clama por paz, empleo y salud; tres caballos de batalla indomables. Las nuevas promesas ofrecen lo mismo, pero con obras, un puente, un museo, un metro.